martes, 15 de julio de 2014

Muchas Reglas, un Camino






Nuestra gratitud para Graciela Curuchelar, quien con sencillez y compromiso nos hizo llegar estas líneas, con motivo de nuestros 10 años de campaña.
Gracias Graciela!

Muchas Reglas, Un Camino



Las Reglas Básicas de Convivencia I y II han sido un camino a seguir.

En especial y por la actividad que promuevo y desarrollo, las segundas han sido un gran soporte.

Reconocer los errores., pedir perdón, resolver, decir la verdad (la verdad de cada uno), opinar midiendo  las palabras, pensar  las consecuencias de juzgar (y bajar nuestro juez interno), aprender de las diferencias, respetar como piensa cada uno, ser tolerante y paciente y dialogar para solucionar  conflictos son los grandes pasos que transitamos para hacer el bien y para construir la paz

Hoy, después de 10 años, sentimos que estamos caminando la paz que con la Campaña “Educar para la Convivenciala Asociación Argentina para la Infancia y hoy De la Convivencia  a la Paz, nos han legado.

Es un regalo de todos los días leer las reglas y un compromiso, practicarlas.

Nos hace mejores personas, nos invita a pensarlas en pos del bien común, nos alientan y enaltecen como sociedad.

Como abogada y escribana, me implican.
Como mediadora y formadora de mediadores, me comprometen.
Como persona, me sostienen.

Muchas Reglas, un camino, un desafío diario a ser mejor.

Muchas gracias,
Graciela Curuchelar



martes, 24 de junio de 2014

Cumplimos 10 años y lo celebramos con todos ustedes!



Queridos amigos:

Nuestra campaña “Educar para la Convivencia”, cuyo eje central son los afiches con las Reglas Básicas de Convivencia I y II, cumple 10 años.

Gracias por acompañarnos en estos años, por compartir nuestro proyecto educativo, pensado para aprender a convivir en armonía, para aprender a resolver nuestros conflictos en forma positiva y pacífica, si es posible, desde la infancia.

Cuando comenzamos en 2004, en el marco de la celebración del Año Internacional de la Familia, no imaginamos la repercusión que los afiches tendrían en nuestro país y menos aún, en tantos países del mundo.

En aquel momento, nos congregaba la Asociación Argentina para la Infancia, querida institución que trazó un camino pionero en la Educación para la Paz y la promoción de los Derechos del Niño. Sobre sus premisas fundacionales, continuamos quienes ahora nos unimos en “De la Convivencia a la Paz”, como un encuentro de voluntades y de ideas, para seguir haciendo el camino hacia un mundo mejor.

Aquí estamos ahora, cumpliendo 10 años de trabajo fecundo, felices por todo lo realizado y más felices aún por todo lo que vendrá.

Gracias, de todo corazón, por aceptar nuestra propuesta y llevarla a las familias, las escuelas, las universidades, los hospitales, las organizaciones civiles y gubernamentales, los medios de comunicación, las empresas, los comercios, los consorcios, y todos los ámbitos de vida en común.

Los invitamos a que sigamos juntos, por el bien de todos, de los que estamos y los que llegarán.

Un gran abrazo!

María Marta Hall

Directora

jueves, 15 de mayo de 2014

15 de Mayo: Día Internacional de la Familia

"Proteger la Familia es construir la Paz"



La celebración del "Día Internacional de la Familia", fue instituida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en Septiembre de 1993, como un eficaz factor de movilización en favor de la familia en todos los países, promoviendo la reflexión y acciones positivas para su mejor desarrollo y evolución.

Gobiernos, organizaciones civiles, instituciones académicas, grupos religiosos y personas, a título individual, somos invitados a promover una mayor comprensión de las funciones y problemas de la familia, sus fortalezas y debilidades, y a profundizar en el conocimiento de los procesos económicos, culturales, sociales y demográficos que la afectan en el mundo de hoy.

No sólo se trata de la unidad básica de la sociedad, o de un grupo de personas felices bajo un mismo techo;  más allá de las variantes históricas, la familia sigue siendo el ámbito ideal para forjar valores, para concientizar derechos y responsabilidades, para aprender a convivir y a resolver en forma pacífica y positiva las adversidades de la vida. Es el lugar privilegiado para la educación, especialmente en los primeros y fundamentales años de la infancia.

Este proceso no es el mismo en los países desarrollados que en el Tercer Mundo, donde las familias padecen más pobreza y se ven obligadas a desplazarse o refugiarse con frecuencia debido a las guerras, las catástrofes climáticas, o las pandemias y enfermedades como el sida.

Tampoco se han logrado superar o sublimar las adicciones, desde el tabaco y el alcohol hasta  las drogas más pesadas, que se llevan la vida de cientos de jóvenes; la violencia que se manifiesta claramente en los ámbitos escolares, y ciertos modos de vida que en definitiva han producido en los chicos más soledad y enfermedades como hipertensión, ataques de pánico, diabetes y obesidad, hasta hace unos años, solo de los adultos.

La familia es indudablemente uno de los grupos sociales que requiere una atención especial; muchas de las cuestiones críticas a las que se enfrentan los encargados de formular políticas y adoptar decisiones en el mundo, están relacionadas con ella. Algunas de las cuestiones más comunes tienen que ver con el fortalecimiento de la capacidad de la familia para atender sus propias necesidades, el equilibrio entre el trabajo y las responsabilidades familiares, la reducción de la violencia doméstica y el alivio de la pobreza.

Por todo esto, y en coincidencia con nuestro 10º aniversario de la Campaña “Educar para la Convivencia”, sostenemos convencidos nuestra premisa: “Proteger a la familia es construir la Paz”.-


jueves, 14 de noviembre de 2013

16 de noviembre: Día Internacional de la Tolerancia


La Maravilla del Encuentro


Una de las formas que como sociedad empleamos para desarrollar una cultura de Paz es la secuencia de fechas que dedicamos para profundizar determinados conocimientos, valores, conductas, etc. que sumadas dan como resultado la evolución de las personas.

Así, el 21 de septiembre es el Día Internacional de la Paz, el 2 de octubre el Día Internacional de la No Violencia, y el 16 de noviembre es el Día Internacional de la Tolerancia, por citar algunos ejemplos muy cercanos en el almanaque.

Muchas de estas celebraciones tienen como origen un hecho histórico social que resulta digno de mención y apreciación, justo en su recuerdo y eficaz para la educación y formación, especialmente desde la infancia.

Desde 1995, el 16 de noviembre es la fecha elegida para pensar y trabajar en la "tolerancia", porque es el aniversario de la firma de la constitución de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), con todo lo que ello implica.

Uno de los métodos prácticos para comenzar a pensar en este tema, es buscar el origen de la palabra, su definición y significado.

Tolerancia, (del latín tolerantia): f. Acción y efecto de tolerar. Respeto y consideración hacia las opiniones y las prácticas de los demás aunque sean diferentes de las nuestras. (Ver otras acepciones)

Pero no es un tema sencillo de analizar, y muchos pensadores, encuentran en esta palabra y su significado una fuente de interesantes controversias, tanto para su crítica como para su aprobación.

Pablo Latapí, educador e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, escribió al respecto: “No quiero imaginarme una sociedad democrática –definida por este concepto– como un conjunto de personas que se aguantan unas a otras, que se soportan porque no les queda otro remedio y que están reprimiendo sus antipatías y animosidades recíprocamente”.

También Mahatma Gandhi (1869-1948) líder del movimiento de la independencia de la India y pionero de la filosofía y la estrategia de la no-violencia, también conocidos como la resistencia pacífica, que rechaza el uso de la violencia física y promueve la realización de acciones pacíficas para lograr un cambio social o político, manifestó: “No me gusta la palabra tolerancia, pero no encuentro otra mejor. La tolerancia puede llevar implícita la suposición, injustificada por otra parte, de que la fe de los demás es inferior a la nuestra, mientras que la ahimsa (la no violencia) nos enseña a respetar la fe religiosa del prójimo al igual que la nuestra, cuya imperfección reconocemos. Admitirlo será fácil para el que busca la verdad, para el que obedece a la ley del amor".

Por su parte, Juan María Bandrés Molet, presidente de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, expresa en el prólogo del libro “La Tolerancia – Antología de Textos”: “La Real Academia de la Lengua debiera ampliar las acepciones del término "tolerancia". Tolerar puede ser, en algunas ocasiones, sufrir, aguantar, soportar, y hasta, incluso, como dicen los académicos, permitir lo que  no se tiene por lícito. Pero tolerar es mucho más. Tolerar es una actitud del espíritu que tiene mucho que ver con la benevolencia, la comprensión, la condescendencia, la admisión del otro y la comprensión de la diferencia. La tolerancia es disculpar, consentir, dispensar, explicar y justificar. La intolerancia ha estado históricamente en las raíces de toda injusticia. La tolerancia cuando se instala entre los humanos, es el fundamento de la auténtica convivencia.”

Dice Sergio Sinay, escritor, psicólogo, columnista argentino: "Aceptar, en el caso de los vínculos humanos, es tomar al otro sin juzgarlo, acercarse a él como quien se interna en un universo que ofrece infinitos misterios y dimensiones, escucharlo y mirarlo con la intención de percibir en sus palabras y en sus aspectos su singularidad. Aceptar es, también, saber que no se puede cambiar al otro, y que quizá no se debe. Es respetar del mismo modo en que aspiramos a ser respetados, tener en cuenta del mismo modo en el que queremos ser registrados".

Cristóbal Garro, (1928-2013), docente, escritor, destacado promotor de la educación para la comprensión internacional, escribió: “Practicar la tolerancia no significa renunciar a las convicciones personales ni atemperarlas. Significa que toda persona es libre de adherir a sus convicciones individuales y aceptar que los demás adhieran a las suyas propias. Significa aceptar el hecho de que los seres humanos, naturalmente caracterizados por la diversidad de su aspecto, su situación, su forma de expresarse, su comportamiento y sus valores, tienen derecho a vivir en paz y a ser como son”.

Nuestras preguntas hoy son: ¿Cómo imaginamos nuestra sociedad democrática? ¿Podemos aprender a vivir y dejar vivir en paz desde que somos niños?

Tenemos felizmente los pensamientos, las palabras y las acciones positivas para desarrollar una cultura de Paz.

Sabemos que ser tolerantes "no es una lucha" y que "no existe el mentado campo de batalla" que tanto se pregona, sino la posibilidad de realizar un extraordinario trabajo de crecimiento personal y social, una sostenida construcción de conductas pacíficas y el aprendizaje necesario para resolver los conflictos en bien de todos.

Somos diferentes, pero también somos "uno".

Dice Fernando Savater en su libro Ética de Urgencia: "Convivir consiste en intentar que la vida del otro sea mejor, para que la tuya también lo sea."

Celebremos la Tolerancia. Nos une la vida en un planeta redondo, por el cual necesariamente siempre nos volvemos a encontrar en la maravilla de la convivencia.

María Marta Hall
Directora
De la Convivencia a la Paz
Embajada de Paz